Las víctimas que no han podido ver al Papa: “no han sido honestos”
“Hicimos diversas gestiones”, dice Ciro Molina , víctima de abuso por parte del cura de su parroquia y portavoz de la Asociación Infancia Robada (ANIR). “Nuestro interés era que el Papa supiera que queríamos hablar con él personalmente. Y no para hacernos una foto, ni para presumir de que le dimos la mano al Papa, sino simplemente para decirle: ‘mira, Santo Padre, fulanito o menganito, pues nos han hecho esto y siguen teniendo responsabilidad eclesiástica’”. Seguir leyendo
Representantes de la Asociación Infancia Robada han expresado su profunda decepción tras no lograr un encuentro directo con el Papa Francisco durante su reciente agenda. Ciro Molina, portavoz del colectivo, señaló que el objetivo de esta reunión no era obtener un gesto protocolario, sino exponer casos específicos de abusos cometidos por miembros del clero que aún mantienen cargos dentro de la institución. Según los afectados, las gestiones realizadas para concretar esta audiencia fueron ignoradas, lo que ha generado una sensación de falta de transparencia por parte de las autoridades eclesiásticas. Los denunciantes sostienen que la jerarquía católica ha evadido su responsabilidad al impedir que las víctimas compartan sus testimonios directamente con el pontífice. Esta situación ha intensificado el malestar entre quienes buscan justicia y una rendición de cuentas efectiva ante los abusos sufridos.
Este caso subraya la persistente brecha de comunicación entre las víctimas de abusos sexuales en el ámbito eclesiástico y la alta jerarquía de la Iglesia Católica en sus esfuerzos por lograr justicia y reparación.
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