Un hombre sereno y firme, por Fernando Luis Egaña
El papa Francisco lo vió venir. Un hombre amplio, sencillo y serio. No riguroso pero sí serio. Es decir, ordenado Robert Prevost no es una persona aventurada. Los Agustinos no lo son, en general. Fue su superior durante varios años. Discreto, tranquilo y fiel al Evangelio. El papa Francisco lo vió venir. Un hombre amplio, sencillo y serio. No riguroso pero sí serio. Es decir, ordenado. Bergoglio era un hombre devoto, como el que más. Pero su identidad argentina, aquí y allá,
El papa Francisco lo vió venir. Un hombre amplio, sencillo y serio. No riguroso pero sí serio. Es decir, ordenado Robert Prevost no es una persona aventurada. Los Agustinos no lo son, en general. Fue su superior durante varios años. Discreto, tranquilo y fiel al Evangelio. El papa Francisco lo vió venir. Un hombre amplio, sencillo y serio. No riguroso pero sí serio. Es decir, ordenado. Bergoglio era un hombre devoto, como el que más. Pero su identidad argentina, aquí y allá, acostumbrado a tantos vaivenes, a veces dejaba más preguntas que respuestas. El papa Francisco es un santo. Su lucha por los descartados de las periferias, es el mensaje de Jesús en nuestro tiempo. Las palabras de León XIV ante los parlamentarios españoles, defendiendo la vida desde su concepción hasta su ocaso natural, son palabras de verdad, y también de coraje ante una audiencia tan secular. Salvando las abismales distancias, alguna vez le preguntaron a Margaret Thatcher, cuál había sido su logro principal: Tony Blair… Mi amado Francisco también dejó un logro principal, entre muchos otros: León XIV, sereno y firme. *Lea también: Magnifica Humanitas, por Laureano Márquez P. Fernando Luis Egaña es abogado (UCAB). Exministro de Información. Tal Cual no se hace responsable por ni suscribe las opiniones emitidas por el autor de este artículo The post Un hombre sereno y firme, por Fernando Luis Egaña appeared first on TalCual .
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