El Ibex tantea nuevos máximos impulsado por Inditex en una sesión marcada por la debilidad de las tecnológicas
La corrección en las tecnológicas y el repunte de las expectativas de tipos de interés han puesto fin a la racha alcista de Wall Street. En una de las semanas de mayor convulsión geopolítica desde el último alto el fuego, los inversores asumen que la ansiada tregua será más difícil de lo previsto. El retraso en la reapertura del estrecho de Ormuz agota la paciencia del mercado. Seguir leyendo
El sólido empleo en EE UU refuerza las expectativas de subidas de tipos y enfría el apetito por la renta variable. El selectivo español se aleja de los 18.500 puntos
La corrección en las tecnológicas y el repunte de las expectativas de tipos de interés han puesto fin a la racha alcista de Wall Street. En una de las semanas de mayor convulsión geopolítica desde el último alto el fuego, los inversores asumen que la ansiada tregua será más difícil de lo previsto. El retraso en la reapertura del estrecho de Ormuz agota la paciencia del mercado.
Cuanto más se demore la normalización del comercio energético, mayores serán las presiones inflacionistas. El mercado da por hecho que el BCE subirá los tipos la próxima semana y gana peso la expectativa de un endurecimiento monetario también en Estados Unidos. El informe de empleo publicado este viernes refuerza ese escenario al confirmar la solidez del mercado laboral, hasta ahora el principal argumento para que la Reserva Federal pospusiera la lucha contra la inflación. Los operadores ya otorgan una probabilidad superior al 40% a una subida de tipos en diciembre.
“Un dato de empleo mejor de lo esperado, en un contexto de inflación al alza, alimenta las expectativas de una subida de tipos por parte de la Reserva Federal antes de fin de año. La convicción podría reforzarse con la publicación del IPC el próximo miércoles, para la que se espera una tasa general de entre el 3,8% y el 4,2%”, señala James Knightley, economista jefe de ING. Por su parte, Donald Trump, que durante el último año y medio ha intensificado las críticas y presiones sobre Jerome Powell por su resistencia a bajar los tipos, ha aprovechado los datos de empleo para sostener que unas cifras como estas deberían impulsar a las Bolsas, justo lo contrario de lo ocurrido este viernes. Queda por ver si el nuevo presidente de la Fed, Kevin Warsh, resiste esa presión o acaba cediendo a las demandas del republicano, un escenario que aumentaría la incertidumbre en los mercados. En un entorno en el que las reglas del juego cambian con rapidez, la independencia de la Fed sigue siendo el principal anclaje para los inversores.
Con los índices en máximos, el giro monetario se percibe como una amenaza. Los tipos más altos erosionan las expectativas de beneficios y elevan la rentabilidad de los activos más seguros, como la deuda. En un entorno de escasa visibilidad, los inversores aceleran la rotación desde la renta variable hacia los bonos. A ello se suman la falta de avances en las negociaciones entre EE UU e Irán y unos resultados de Broadcom que decepcionan.
📌 Kaynak
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