Unos rezan, otros perrean
El polaco Karol Wojtyla, de joven, fue actor profesional y cuando el 16 de octubre de 1978, a la edad de 58 años, llegó al papado bajo el nombre de Juan Pablo II siguió siendo un actor que se encontró con las iglesias vacías. En su momento las iglesias no fueron construidas para cobijar a los fieles, sino para controlarlos e impedir que se dispersaran. Los espacios religiosos estaban acotados por potentes muros cubiertos de fastuosos mármoles para infundir temor y someter la
El artículo compara la congregación de miles de católicos en Madrid para rezar con el Papa León XIV, con la asistencia masiva de seguidores de Bad Bunny para "perrear" en el estadio Metropolitano. Paralelamente, se menciona un evento evangélico con Franklin Graham y la posible reelección de Florentino Pérez como líder del Real Madrid, sugiriendo que el fútbol se ha convertido en una "religión" global.
La pieza reflexiona sobre cómo Juan Pablo II transformó la liturgia en un espectáculo de masas, una estrategia de "marketing revolucionario" que ha perdurado, llevando a los Papas a presentarse como figuras carismáticas ante grandes multitudes.
La nota resalta cómo eventos religiosos tradicionales y fenómenos culturales modernos, como los conciertos de música urbana, compiten por la atención masiva, reflejando la evolución de las "religiones" y las fuentes de fervor en la sociedad contemporánea.
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